domingo, 26 de febrero de 2012

BUITRE LEONADO (Gyps fulvus):

Rapaz carroñera con una envergadura de entre los 230 a los 265 cm, a los buitres leonados los podemos encontrar en zonas de media montaña de las cuencas mediterráneas, en Turquía y en el Cáucaso.

En la Comunidad de Madrid los podemos encontrar en varias zonas, como por ejemplo La Pedriza, donde realizan los nidos en los salientes de las piedras que les ofrecen grandes cortados, para facilitarles el inicio del vuelo.

Suelen criar en pequeñas colonias de unas 15 o 25 parejas, en función del espacio adecuado para sus nidos.

Sus zonas de alimentación suelen ser espacios abiertos como valles o mesetas que las sobrevuela planeando en busca de comida, “carroña”.

Para identificar al buitre leonado, veremos que es una rapaz de gran tamaño, mayor que las demás rapaces cazadoras, como las águilas, en vuelo realizan movimientos lentos, tiene una apariencia de tabla con grandes alas en forma rectangular cuya terminación viene marcada por unas plumas en forma de largos dedos. La cola es muy corta y redondeada, la cabeza no es muy visible en vuelo aun disponiendo de un gran cuello que le ayuda a la hora de alimentarse de la carroña ya que lo primero que suelen comer son las vísceras de los animales muertos, aunque en vuelo por aerodinámica el cuello lo llevan totalmente encogido.



Los buitres leonados al tener una gran envergadura realizan un vuelo pausado, donde el aleteo de las alas es reducido ya que necesitan las corrientes de aire caliente que les eleva a cotas de mayor altitud para después realizar sus característicos vuelos planeando, ahorrando la máxima energía posible, cuando realizan este tipo de vuelos las alas marcan una ligera "V".

Los colores dominantes en los buitres leonados son dos, las plumas de vuelo y de la cola son de color marrón oscuro, en cambio las cobertoras alares y el plumaje que recubre su cuerpo son de marrones más claros.

Destacan las rémiges, las rectrices, la cabeza y el cuello que son de colores más claros, en tonalidades de colores blanquecinos y cremas.

Para distinguir los ejemplares adultos de los juveniles nos fijaremos en que los buitres leonados adultos tienen en la zona del cuello un collar blanco y su pico es de color amarillo, mientras que los juveniles disponen de un collar de color marrón, y su pico es de color grisáceo.

Las hembras y los machos disponen de mismo plumaje por lo que no existe dimorfismo sexual, en esta especie.

Solo nos que salir al campo con nuestra guía y unos prismáticos para disfrutar de esta gran rapaz carroñera, y sentirnos afortunados por poder tener en nuestros campos y cielos a los buitres leonados que realizan una importante función al alimentarse de animales muertos, ya que de esta forma evitan que se transmitan enfermedades a los demás animales, gracias a su especialización alimenticia.

Comentar que los buitres leonados no están capacitados para capturar ningún animal vivo y sano, bien es cierto que en ocasiones pueden acudir al entorno de animales moribundos, o zonas donde las hembras de animales como vacas, caballos, ciervos, etc… estén pariendo y tengan cierta dificultad en el parto, es ahí donde el buitre acude para alimentarse de la placenta, no olvidemos que cuando el parto de ciertos animales se dificulta y no reciben la atención de un veterinario o ganadero estos animales suelen fallecer a causa del parto, por lo que la presencia del buitre no es la causa de la muerte del animal, ya que las hembras sanas y sin dificultad en los partos, nunca serán molestadas por los buitres, afortunadamente para los buitres y ganaderos la Unión Europea ha levantado la prohibición sobre los muladares y actualmente vuelven a estar en uso.


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