lunes, 2 de diciembre de 2013

HOTEL RURAL LOS LLAURELES:

El Hotel Rural Los Llaureles surgió gracias a la restauración de una antigua casa de labor asturiana, rehabilitada como Casa de Aldea, desde el año 2006 tiene abiertas sus puertas a todo aquel que acertadamente elija hospedarse en tan acogedor hotel rural.

El Principado de Asturias en el año 2013 les ha otorgado la catalogación de Hotel Rural, de ahí que hablemos de Hotel Rural Los Llaureles.

Las dos personas responsables del hotel rural son José Antonio Gallego y Carlos Bacallao que cambiaron su vida en una gran urbe por un escenario único como es el concejo de Cabranes, donde se ubica el hotel rural, concretamente en la población de Torazo (Asturias).

La rehabilitación de la antigua casa de labor fue llevada con meticulosidad para respetar la típica arquitectura asturiana que consigue integrarse perfectamente con el paisaje, para ello se conservaron los muros principales, los suelos y la distribución de la planta baja, para actualizar y adecuar la construcción a su finalidad fueron añadidos diferentes elementos arquitectónicos para darle aun mas encanto a la casa, destacando entre estos nuevos elementos se encuentra la galería de madera desde donde podremos deleitarnos con unas vistas únicas del valle.

Para ofrecer la máxima tranquilidad y descanso a los huéspedes, el restaurante y la cocina del mismo se sitúan en un edifico anexo al principal, donde el chef Carlos Gallego diseña platos de cocina de vanguardia, los menús que ofrecen varían según la estación del año en la que nos encontremos, solo así podrán deleitar a los comensales con los mejores productos de cada temporada, garantizando su calidad y frescura al abastecerse de productos de la zona, con lo que colaboran al desarrollo sostenible de la comarca.

El entorno natural que rodea al hotel rural es magnífico, los frondosos bosques de los alrededores nos invitan a realizar tranquilos paseos para disfrutar identificando especies de árboles autóctonas como son los castaños, los nogales, los abedules entre otras especies.

En cuanto a la fauna no es raro poder observar corzos pastando tranquilamente en las praderas, erizos, zorros y jabalís cruzando el espeso valle o incluso al caer la noche hace acto de presencia alguna que otra lechuza.

Retomando al hotel rural, este cuenta con cuatro agradables habitaciones, la singularidad de cada una de las estancias es que han sido personalizadas cada una de ellas con el nombre de las hojas de cuatro árboles en bable, el nombre de cada una de las habitaciones es el siguiente:

Fueya de pláganu (hoja de plátano).

Fueya de nozal (hoja de nogal).

Fueya de lloréu (hoja de laurel).

Fueya de carbayu (hoja de roble).

Todas las estancias han sido decoradas elegantemente gracias a la fusión entre un estilo rustico con un estilo más sofisticado, por ello en las alcobas encontraremos materiales como la madera o la piedra junto con elementos más modernos como son las camas, los muebles y demás objetos decorativos.

Todas las habitaciones ofrecen unas espectaculares vistas con las cuales deleitar el despertar de los huéspedes cada mañana, sin duda toda una experiencia poder empezar el día contemplando a través de la cristalera un paisaje repleto de colinas y valles poblados con exuberantes bosques.

Desde el mismo hotel rural podemos realizar una senda que nos conduce hasta el pueblo de Torazo, compuesto por casas de labor, casas solariegas e incluso alguna que otra villa indiana. Paseando entre las callejuelas del pueblo un olor característico motivara nuestro olfato e incluso abrirá nuestro apetito, debido a que en la actualidad aun quedan hornos de piedra donde elaboran las celebres boroñas.

La iglesia de San Martin del Real de estilo manierista es el edificio más emblemático de la población, destacando en la zona más alta la capilla de nuestra Señora de Sienra.

Otra de las rutas que podemos realizar es la que nos lleva hasta Coroña de Castro, castro celta desde el cual podemos otear unas magnificas vistas de los Picos de Europa.

El hotel rural se encuentra en plena Comarca de la Sidra, bebida insigne de Asturias y nada como visitar los llagares donde escanciar y degustar la tradicional bebida.

El arte románico está muy presente por toda la región, por lo que es muy aconsejable visitar entre otras las iglesias de: San Xulián de Viñón, San Andrés de Valdebarzana, Santa Eulalia de Lloraza, San Xuan de Amandi, Santa María de Llugas y el complejo monástico de Valdediós.

La cercanía con la costa hace inevitable realizar una visita a pueblos como Tazones, una villa marinera con mucho encanto en la Ría de Villaviciosa, donde se localiza la espectacular playa de Rodiles, que cuenta con un paseo construido en madera que nos lleva hasta la playa interior de Misiego.

En la población de Lastres se encuentran las huellas fosilizadas de dinosaurios y el Museo del Jurásico de Asturias, al igual que la impresionante playa de la Griega.

Otras playas de interés son la playa de La Isla, la playa de la Espasa, la playa de Arenal de Moris, la playa de la Vega, la playa de Santa Marina donde desemboca el río Sella.

Un aliciente más para poder pasar unos días alojados en el hotel rural Los Llaureles, es poder visitar las cuevas de Tito Bustillo que albergan las segundas mejores pinturas rupestres de España, las primeras son las que hay en la cueva de Altamira.

Si les gusta el senderismo como es mi caso, las posibilidades para realizar rutas son muchas, destacan entre otras la subida a Peña Cabrera (Cabranes), Foces del río Pendón (Nava), diversas rutas por la zona norte del parque natural de Redes, río Infierno (Piloña), rutas de los Molinos (Villaviciosa), Camino Real a Covadonga (Villaviciosa y Piloña), ruta costeras entre la playa de la Griega y La Isla (Colunga).

Solo me queda recomendarles pasar unos agradables días alojados en el Hotel Rural Los Llaureles, para ello les invito a que visiten su página web donde encontraran toda la información necesaria para realizar sus reservas.


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