jueves, 9 de enero de 2014

CASTILLO DE JADRAQUE:

El Castillo de Jadraque o Castillo del Cid es una fortaleza medieval y antiguo palacio renacentista, construido sobre una atalaya árabe del siglo VIII.

Justo a la entrada de la localidad de Jadraque (Guadalajara), encontramos según palabras del filósofo Ortega y Gasset “el cerro más perfecto del mundo”, sobre el cual se alza el magnífico castillo.

Desde lo alto del cerro se puede observar la ribera del río Henares, las tierras de labranza que forman la campiña de Guadalajara situadas en el valle del río Henares y a lo lejos el perfil de la sierra norte de Guadalajara.

La planta del castillo forma un rectángulo de aproximadamente 70x18 metros, en la zona sur se localiza la ampliación del castillo formado por un patio de armas lo que le da una longitud total de unos 100 metros.

Para la construcción del castillo se empleo la técnica de sillarejo en la mayoría de sus muros, lo que nos indica que la piedra fue escasamente labrada, en cambio en zonas específicas se empleo sillares perfectamente labrados colocados en hiladas.

Dispone de seis torres circulares y dos cuadradas, para poder resistir el fuego de la artillería los muros son muy altos y anchos de tal manera que las torres no sobrepasan la altura de los muros que conservan su adarve y sus merlones, gracias a fotografías aéreas y excavaciones arqueológicas se ha podido determinar que el castillo contaba con torre del Homenaje, de planta cuadrada y que posteriormente se le añadió una proa, esta torre desapareció al usarse en el siglo XX como cantera.

Para acceder al castillo debemos subir la prominente cuesta custodiada a ambos lados por olivos, nada mas coronar el cerro nos recibe la entrada del castillo que dispone de dos torreones semicirculares.

Los muros desprovistos de ventanas si presentan algunas saeteras desde las cuales disparaban las armas para defender el castillo de cualquier ataque.

En el interior de castillo se aprecian vestigios, estos indican que el castillo disponía de dos amplias zonas, una dedicada a la defensa y la otra a la residencia de los propietarios.

En la actualidad el interior se encuentra vacío, solo podemos ver el antiguo patio de armas, un foso cuadrado y gracias a las obras de rehabilitación se puede acceder a través de un pasadizo a una cámara en la cual están expuestas diferentes fotografías del castillo y de las obras de reconstrucción.

Los árabes fueron quienes dieron el nombre de Jadraque a esta bella localidad, los mismos que construyeron el castillo originario en lo alto del cerro, lugar estratégico para vigilar todo el valle del río Henares.




El castillo también es conocido como el Castillo del Cid, debido a que aparece citado en el poema del siglo XII (1140) el Cantar del Mio Cid.

En 1434 el rey Juan II, dono Jadraque a Doña María de Castilla con motivo de su boda con Don Gómez Carrillo. Posteriormente en 1469 Don Pedro González de Mendoza obispo de Sigüenza y seguidamente Gran Canciller de los Reyes Católicos intercambia con Don Alfonso Carrillo de Acuña el castillo de Maqueda por el de Jadraque.

Don Pedro González de Mendoza fue el encargado de financiar las obras que permitieron adaptar el castillo de un estilo medieval a un estilo renacentista, durante el último tercio del siglo XV fue construyendo paulatinamente mejoras en el castillo, que heredo su hijo Don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, marqués de Zenete y conde del Cid.

El castillo de Jadraque pertenece al grupo de castillos-palacios medievales, las reformas llevadas a cabo durante el siglo XV fueron dirigidas por el maestro Alberto de Caravajal.

Don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza fue un destacado militar que contaba con el afecto de los Reyes Católicos, contrajo matrimonio con Leonor de la Cerda, hija del Duque de Medinaceli en 1492.

Tras enviudar, se volvió a casar con Doña María de Fonseca, fijando su residencia desde 1506 en el castillo, donde nació su hija Doña Mencía de Mendoza.

Doña Mencía de Mendoza contrajo matrimonio con Don Enrique de Nassau, adquiriendo el titulo de condesa de Nassau, en 1533 al quedar viuda decide instalar su residencia habitual en el castillo de Jadraque.

En el siglo XIX el castillo es abandonado y puesto a la venta por sus propietarios los duques de Osuna, con muy buen criterio el pueblo de Jadraque adquirió la propiedad del castillo por la simbólica cantidad de 300 pesetas (1,80 euros) en el año 1889.

El castillo de Jadraque, cuya ubicación es extraordinariamente estratégica al encontrarse en el Camino Real de Aragón, permitió ser el alojamiento perfecto para monarcas castellanos y españoles, como los Reyes Católicos, Felipe V, Carlos I, Isabel de Valois, Felipe II, Felipe IV, entre otros ilustres personajes históricos.

El castillo de Jadraque forma parte del Patrimonio Histórico Español, el cual debemos conservar y respetar, por ello es muy recomendable realizar una visita y descubrir un castillo en un estado de conservación muy bueno en su parte exterior la cual se puede visitar libremente, en cambio el interior del castillo está siendo restaurado y para poder visitarlo hay que solicitar la visita guiada en la Oficina de Turismo de Jadraque.

No hay comentarios:

Publicar un comentario